Abd el-Krim o la ternura de los pueblos, en 3 actos.

1. El Rif. 1921

Julio de 1921. Una confederación de tribus rifeñas al mando de Abd el-Krim el-Jattabi derrota de manera aplastante al ejército español en los alrededores de Annual, cortando en seco la penetración española en el Rif y debiendo retirarse. Los en torno a 10.000 soldados muertos en Annual y la humillación del ejército español de haber sido derrotados por unos “salvajes incivilizados” causará un terremoto político a ambos lados del estrecho. En la orilla norte, la monarquía de Alfonso XIII se tambalea y provocará el golpe de estado de Miguel Primo de Rivera en 1923. En la orilla sur, la confederación de tribus se constituye en septiembre de ese año en República de tribus del Rif, formando un gobierno, que seguirá infringiendo sucesivas derrotas a los españoles, como las de Xauen en 1924, y franceses (batalla del Ouergha en 1925). Esta república logrará ser durante 5 años el único territorio independiente de todo el continente africano junto con Liberia y Etiopía. La figura de Abd el-Krim y de la república se convierten en todo un símbolo para la población rifeña (hasta el día de hoy) y buena parte de los pueblos del mundo, de resistencia frente a la colonización y de cómo, un ejército peor armado y organizado puede vencer a una armada colonial gracias a las estrategias de la guerra de guerrillas. Los españoles, pero también los franceses, que vieron tambalearse su proyecto de colonizar Marruecos, no dudarán en emprender una guerra sin cuartel contra los rifeños, utilizando el uso terrorífico de la artillería, aviación e incluso el bombardeo con armas químicas como el gas mostaza, que se había ensayado años antes en la Primera Guerra Mundial. Tras el Desembarco de Alhucemas, la resistencia rifeña y su república desaparecen en 1926, y Abd el-Krim se entrega a los franceses, quienes lo exilian a la isla Reunión hasta 1947.

2. Vietnam. 1948-1954

Julio de 1945. La derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial es inminente y provoca su retirada de Vietnam, así como la proclamación de la independencia del país bajo el liderazgo del Viet Minh (Liga para la Independencia de Vietnam) y su dirigente, Ho Chi Minh. No obstante, Francia no va a renunciar así como así a su colonia de Indochina y desde 1945 vuelve a controlar militarmente todo el territorio, iniciando una intervención militar cruenta y salvaje. Comienza, en 1946, la Guerra de Indochina, que se librará hasta que los franceses sean derrotados y expulsados del país por los vietnamitas en 1954. Durante esta guerra, la vida del líder rifeño Abd el-Krim pegará un giro. En 1947, los franceses deciden que su exilio en la Isla Reunión ha terminado y que puede asentarse en el sur de Francia. En el viaje que realizan él y su familia del Océano Índico a Francia, pasan por el Canal de Suez y al hace escala en Port Said, grupos de nacionalistas marroquíes asentados en el país consiguen sacarlo del barco, acogiéndose al asilo del rey de Egipto. Allí, fundará en 1948 el Comité de Liberación Nacional del Norte de África, del que será presidente y desde el que luchará por la independencia de los países del Magreb. Desde esta posición, colaborará con Ho Chi Minh para hacer un llamamiento a los soldados marroquíes, tunecinos y argelinos luchando bajo bandera francesa en Indochina para que desertaran y se opusieran a la colonización francesa en la otra punta del mundo, cosa que ocurrió en una escala que no conocemos con detalle.

3. México. 1955

En julio de 1955, Fidel Castro llamó a la puerta de un veterano militar cubano exiliado en México desde 1939. Se trataba de Alberto Bayo, experimentado aviador cubano que había servido desde comienzos del siglo XX para el ejército español. El líder del Movimiento 26 de Julio, conocido por su asalto al cuartel de Moncada en 1953, estaba organizando una guerrilla en México con la que iniciar un movimiento revolucionario en Cuba y necesitaba de un instructor. Y Alberto Bayo, reconocido teórico de la guerra de guerrillas, era su mejor baza. Bayo se había destacado como militar en la Guerra Civil española, en la que combatió en Mallorca y en la batalla de Brunete en el bando republicano, fruto de su adhesión a la Unión Militar Republicana Antifascista. Su experiencia de combate en el Rif, en la década de 1920, a las órdenes del ejército español, le había llevado a conocer (y sufrir) de primera mano las técnicas militares guerrilleras de Abd el-Krim, que trasladó a la incipiente guerrilla cubana. El ejemplo y la figura de Abd el-Krim quedará grabado en el grupo de guerrilleros, como relatará Fidel en sus memorias, y en el que era considerado el mejor discípulo de Bayo, Ché Guevara. En 1959, en sendos viajes a El Cairo, el Ché no dudará en visitar a Abd el-Krim, su ejemplo de guerrillero, como el de tantos otros pueblos de todo el mundo.

Sergio Almisas

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