Breve crónica de la XXXIV Marcha a Rota

Ayer, domingo 8 de mayo, tuvo lugar la histórica movilización contra la Base de Rota, que discurrió entre el Parque Calderón y la puerta de la base en El Puerto de Santa María.

Bajo el lema “Por la paz, la solidaridad y la soberanía de los pueblos. Bases fuera, OTAN no”, la marcha recorrió el municipio gaditano denunciando la inminente renovación del acuerdo de instalación de las bases militares en Rota y Morón, de uso conjunto hispano-estadounidense, que se prevé a finales de este mes de mayo.

En un momento de extrema situación social para las clases populares, de recortes de servicios sociales y de continuas agresiones del imperialismo occidental, ayer salimos a la calle para reclamar que nuestro suelo y que nuestro dinero no se destinen a gastos militares para las políticas imperialistas del estado español y sus socios. Salimos a exigir la necesaria salida de la alianza militar OTAN, que nos hace cómplice de sus agresiones en todo el mundo, máxime cuando el gobierno español (que de “izquierdas” no parece quedarle más que el nombre), está apostando por reforzar su presencia en la alianza, con el envío de armas al gobierno ucraniano de Zelensky y la celebración de la cumbre de la OTAN en Madrid a finales de junio.

Y, ante todo, salimos a decir que Andalucía es una tierra de paz, que no queremos que nuestro suelo, nuestra tierra y nuestra economía nos sean robadas para ponerlas al servicio del imperialismo. Que apostamos por la soberanía, la paz y por la solidaridad internacionalista. La soberanía y la paz no sólo de los pueblos agredidos por el imperialismo, sino también del pueblo trabajador andaluz para decidir qué hacer con nuestro territorio, con nuestro destino. La solidaridad internacionalista con los pueblos del mundo que luchan por un futuro digno, al margen del dictado los intereses del capital y de las potencias occidentales, como los que ayer nos apoyaban, en la distancia, en nuestra marcha, como pudimos expresar al final de la misma leyendo los saludas de organizaciones de los Països Catalans, Galiza, Euskal Herria, el Rif o Corcega.

El balance de la marcha de Arboreá, a falta de análisis más sosegados, es que, a pesar del boicot y la falta de apoyo de la convocatoria de sectores de ciertas “izquierdas” andaluzas, lo consideramos positivo, por haber conseguido unir a un número importante de personas de todas las provincias andaluzas para rescatar esta imprescindible movilización que deberá volver a repetirse el año que viene, aún con más fuerza.

¡¡ANDALUCÍA POR LA PAZ, LA SOLIDARIDAD Y LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS!! ¡¡BASES FUERA, OTAN NO!!

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