Escalada militar y resistencia de los pueblos. La salud ante un escenario bélico.

Por Concepción Cruz Rojo

Nota: Texto realizado para las charlas que se dieron en el norte y centro de Italia: Turín, Bussoleno (Valle de Susa), Parma, Belforte del Chiente (Macerata), Florencia y Livorno entre finales de mayo y principios de junio del 2024.

INTRODUCCIÓN

La escalada militar y la preparación mental de los gobiernos de la Unión Europea ante una guerra es más que evidente. Como viene siendo habitual, nos colocan un enemigo ficticio, el otro, los llamados países del eje del mal,Rusia, China, Irán, pero también Corea del Norte, Siria, Venezuela, Cuba o Nicaragua. Aunque en realidad son sus enemigos porque les puede quitar la primacía al imperialismo y sus aliados; y porque son ejemplo para los pueblos del mundo, especialmente del Sur global. Ahora mismo, desde Europa al menos, el enemigo incuestionable es Rusia, es el enemigo a batir, aunque saben que no pueden de forma directa y utilizan todo tipo de artimañas como la guerra económica y robo de activos; actos terroristas y conflictos utilizando a terceros; armas biológicas; desestabilización política de países circundantes como Georgia, etc.

Mientras, se arman y preparan para la guerra. Pero necesitan que su población vaya asimilando que el peligro es Rusia y que es necesario atacarla, a través de Ucrania. Hay varios países, si no lo tienen ya, que plantean el servicio militar obligatorio, incluido de mujeres, y se está creando un clima, un escenario, de tensión y peligro ante las victorias incuestionables de Rusia en Ucrania. Una guerra de manipulación psicológica que trata de tapar la crisis profunda del sistema capitalista que se muestra en el aumento de la pobreza y la pérdida de calidad de vida de la gente, más privatizaciones de servicios sanitarios y de cuidados, empobrecimiento cultural y cognitivo, todo ello con innegables consecuencias para la salud de la población.

Como ha pasado con crisis anteriores del capitalismo imperialista, la escalada militar y las guerras mundiales hacen su aparición. La situación actual es más peligrosa porque ahora tienen países socialistas y antiimperialistas con gran capacidad defensiva como está mostrando Rusia en Ucrania o Irán en Asia occidental o China con sus progresos tecnológicos y espaciales. Además, otro peligro de la época actual es la crisis ecológica que se visibiliza fundamentalmente en el cambio climático global. El hecho es que Estados Unidos y sus aliados, según los casos, continúan con sus injerencias políticas y militares con mayor o menor respuesta de los pueblos. Los frentes se abren en muchos puntos calientes de Nuestraméricai; Áfricaii; el este de Europa; Asia occidental (Palestina y países de la resistencia) y Asia oriental (Corea, Filipinas y Taiwan).

Cartel vietnamita “Por la paz y la vida contra la guerra nuclear” 1994

IMPLICACIONES PARA LA SALUD DE UNA ESCALADA MUNDIAL DE LA GUERRA

Este ambiente bélico tiene graves implicaciones para la salud. Como decimos, la situación actual es más peligrosa que nunca por los avances de la tecnología en medio de una grave crisis ecológica. No podemos hablar de guerra en singular, sino en plural. Más allá de las terminologías: híbrida, de 4º o 5º generación; lo que nos interesa resaltar es que todos los elementos o aspectos de la guerra son esenciales para causar destrucción, enfermedad y muerte.

Empezamos por la guerra cognitiva, especialmente desarrollada por los países capitalistas e imperialistas para mostrar un mundo al revés, donde la gran burguesía y sus corporaciones transnacionales son magnánimos y generosos dando ayudas al desarrollo a los pobres países del Sur. Cuando esas ayudas esconden, junto a organizaciones humanitarias occidentales, el saqueo e imposición de la moneda neocolonial, la introducción de grupos yihadistas o agresiones militares que mediante el terror impone gobiernos títeres. Esto está cambiando y muchos países se van rebelando como los países del Sahel. Los Relatos manipuladores y simplistas van calando en una parte importante de la población de los países imperialistas que les hace horrorizarse de las guerras en abstracto, de todos los actores sociales sin un análisis profundo de todos los elementos. Las mentes viran al fascismo o a un pacifismo inmovilizante y peligroso para la paz mundial, la liberación de los pueblos y un mundo más justo y multipolar.

Por tanto, la guerra cognitiva provoca el primer problema de salud, especialmente de salud mental, construyendo una estructura mental alienante que lleva a la paralización y pérdida del rumbo que solo conduce al miedo. A no luchar por objetivos humanistas que discriminen quienes son nuestros amigos y quienes nuestros enemigos. Una mente plana en medio de un mundo cada vez más tecnologizado y sometido a la inteligencia artificial a la que debemos prestar mucha atención. Por supuesto, los problemas de salud mental para los pueblos más conscientes que se han forjado en la lucha contra el imperialismo y que están siendo cruelmente atacados, son de otro calado como veremos en el caso de Palestina.

Otro elemento de la guerra actual con implicaciones para la salud es la guerra electrónica. Los equipos electrónicos y de comunicaciones son esenciales para el combate porque controlan en tiempo real todos los eslabones de las fuerzas enfrentadas. Se inició en la II Guerra mundial con los radaresiii. En la actualidad las redes electrónicas permiten guiar a los aviones contra la fuerza enemiga, detectan blancos, sirven de navegación y guiado de las armas hacía el objetivo. Estos sistemas funcionan dentro del espectro electromagnético de mayor longitud de onda y menor frecuencia, no visibles al ojo humano. Abarcan las ondas de radio (radiofrecuencias), los infrarrojos y las microondas; el espectro visible está en fase de experimentación. Las fuerzas oponentes pueden utilizar otros dispositivos electromagnéticos para reducir su utilización óptima e incluso servirse del sistema enemigo.

Desde la invención del radar, la guerra electrónica ha progresado enormemente hasta convertirse un factor decisivo para la victoria. Los satélites orbitales y suborbitales juegan un papel crucial en la información y comunicación en este tipo de guerra. De esta manera, la primera acción hostil en un enfrentamiento armado pasa por la perturbación y el ataque a los sistemas de detección y comunicaciones del adversarioiv. Dicho esto, podemos entender no solo su importancia en los combates militares sino también las implicaciones que tienen si bloquean las redes de comunicación que se utilizan en la mayoría de los países del mundo. Todos los servicios, desde la electricidad, el bombeo de agua, medios de transportes, los servicios sanitarios, industrias, la banca… todo depende de esas redes de comunicación, su bloqueo llevaría a ese país o región a la “edad de piedra” en una población totalmente desadaptada. Además, el uso de las radiaciones del espectro electromagnético, tanto para la guerra como para el uso cotidiano, tiene potenciales efectos nocivos para la saludv.

La guerra convencional con bombas que lo destruyen todo, aunque ahora se utilicen con medios más nuevos como drones y aviones hipersónicos, producen lesiones y muerte de las personas afectadas. Ahora mismo, estamos asistiendo a las consecuencias de un bombardeo indiscriminado y diario sobre la población civil en la franja de Gaza por parte del ente sionista. Sabemos que no solo son los bombardeos que destruyen a las personas y edificios, también se ensañan con hospitales, escuelas y mezquitas, lugares especiales de cuidados y sanitarios. Casi todo está destruido, a esto se añade la ausencia de electricidad, agua y alimentos. Un situación de terror, muerte, heridos y desplazados que se acompaña de graves problemas de salud mental para los más pequeños. La guerra cognitiva ha saltado por los aires, casi todo el mundo sabe quienes son los agresores y quienes los agredidos y la solidaridad con el pueblo palestino en todo el mundo está siendo unánime.

Todos los elementos de la guerra híbrida actual tienen terribles consecuencias para la salud de la población, según el contexto y lugar. Son muchos los escenarios posibles que se pudieran presentar en una gran confrontación a gran escala, que, como su nombre indica, afectaría a amplias áreas geográficas y supondría intensificar el uso de todo tipo de armas, incluidas las llamadas “armas de destrucción masiva” por Naciones Unidas: las armas nucleares, biológicas y químicasvi.

IMPLICACIONES PARA LA SALUD DE POSIBLES ATAQUES NUCLEARES

El peligro más importante con consecuencias nefastas para la salud humana y para el planeta, sería la exposición a radiaciones ionizantes por ataques con armas nucleares estratégicas.También por armas nucleares tácticas con una extensión geográfica e intensidad de las radiaciones menor que las anteriores.

A principios de los años 80 del siglo XX, se predijo el llamado invierno nuclear, un enfriamiento global debido al humo de radiación en la parte alta de la atmósfera, la estratosfera (20-50 km). La explosión de una bomba nuclear crearía una enorme capa de ceniza y polvo que quedaría en suspensión en la atmósfera durante meses. Esta capa impediría o dificultaría el paso de la luz solar, lo cual provocaría la muerte de los seres vivos, primero las plantas y especies que necesitan de la luz para sintetizar la energía, fotosíntesis. Especies que sería la base de la cadena trófica o alimentaria. De esta forma, se extinguirían los demás seres vivos: herbívoros, carnívoros y descomponedoresvii. Además, el aire se haría irrespirable, por el acumulo de partículas y óxidos de nitrógeno, donde personas y animales morirían directamente. El terreno es arrasado, convertido en cenizas, por los incendios que provocaría la explosión.

En la década de los 60 y 70, la temperatura a escala global descendió. Dos científicos rusos, Kondratyiev y Nikolsky, plantearon la hipótesis de que las pruebas nucleares atmosféricas estaban afectando al clima de la Tierra. En las décadas siguientes la mayoría de las pruebas fueron subterráneas y no contribuyeron a este cambio. La bomba nuclear puede calentar el aire en la estratosfera, creando óxidos de nitrógeno que impiden el paso de los rayos solares y enfrían el ambiente.

La radiación ionizante es una energía que liberan los átomos en forma de ondas electromagnéticas de menor longitud de onda y mayor frecuencia, como los rayos X o gamma; o en forma de partículas: neutrones, alfa y betaviii. Los átomos inestables, que se desintegran espontáneamente y emiten radiación ionizante se denominan radionucleidos. Esta radiación es un proceso natural que ocurre en la naturaleza, en el suelo, el agua y el aire que podemos inhalar o ingerir diariamente, su principal fuente es el radón, un gas natural que emana de las rocas y la tierra. Los rayos cósmicos son otra fuente natural de radiación. La radiación puede ser inducida artificialmente en laboratorios o reactores nucleares. Así, las centrales nucleares generan energía a partir de la fisión nuclear; la medicina nuclear que se utiliza para diagnósticos (radiografías, tomografías computarizadas) y tratamientos (radioterapias); la datación de fósiles y la fabricación de armamento nuclear.

Las radiaciones puede llegar a las personas directamente si se propaga por el aire o entra en contacto con la piel y la ropa, en estos casos, se puede eliminar del cuerpo simplemente lavándose. También puede llegar por vía sanguínea (inyección o herida). Indirectamente lo podemos ingerir a través de los alimentos, por las cadenas tróficas de diferentes especiesix. También se propagan por hongos, algas y bacterias que infectan a animales y humanos. En cualquier caso, la principal vía de entrada de los radionucleidos son los alimentos. Esto permite los casos de envenenamiento a personas con cierta facilidad. Asesinato inducido a través de un largo proceso cancerígeno y la dificultad, que no imposibilidad, de detectar la introducción radiactiva en comida u otra vía de administración en pequeñas dosis.

El daño que causa la radiación a los órganos y tejidos depende de la dosis absorbida, expresada en la unidad gray; del tipo de radiación y de la sensibilidad que tenga cada órgano y tejido humano. La explosión inicial y los efectos de las quemaduras de un arma nuclear pueden matar a decenas o cientos de miles de personas de manera fulminantex. Las radiaciones ionizantes, con energía suficiente para romper enlaces químicos y dañar las células afectando a su material genético, quedan en el ambiente y pueden propagarse a zonas circundantes por el viento y las aguas subterráneas.

A corto plazo, la exposición a altos niveles de radiación, generalmente más de 1 a 2 unidades gray, tiene efectos graves para la salud como quemaduras, caída del cabello y el Síndrome agudo de radiación o irradiación aguda. También llamada enfermedad por radiación, este trastorno puede afectar a la médula ósea, el sistema gastrointestinal y nervioso central. Los síntomas suelen comenzar con cefaleas, náuseas, diarrea y afectación de la piel, enrojecimiento, picores y ampollas. Y puede terminar con pérdida de peso, convulsiones y coma. Sin cuidados intensivos, la mayoría de los afectados fallecen. La exposición perinatal es especialmente perjudicial, con afectación del desarrollo, malformaciones congénitas y daños cerebrales, ya que en estas primera edades las células se dividen más rápidas y son más sensibles a la radiación.

Los efectos a largo plazo ocurren cuando la dosis de radiación es baja en un periodo prolongado de tiempo. Existe el riesgo de sufrir cataratas y cáncer: leucemia y cáncer de tiroides, que en algunos casos puede tardar años, o incluso décadas, en aparecerxi. El riesgo es mayor en fetos, niños y adolescentes y proporcional a la dosis de radiación. Pero no existe una dosis por debajo de la cual no haya un aumento del riesgo.

Ante situaciones de emergencia, por accidente o ataque imprevisto con armas nucleares, hay que actuar con rapidez evitando el contacto y buscando refugio. Aquí la planificación depende del tipo de sociedad, la mayor o menor preparación social ante estas eventualidades. Existen países como Cuba que, ante emergencias naturales como las tormentas tropicales, muestra una capacidad de respuesta que contrasta con países cercanos, incluido los Estados Unidos. Así, ante una emergencia nuclear, la organización y rapidez para refugiarse en sitios cerrados, mejor subterráneos y acondicionadas, es primordial. En un principio, la radiación penetra por piel y mucosas, la limpieza de éstas y la ropa minimiza sus efectos. Siempre que sea posible, estar el máximo tiempo resguardados para que bajen los niveles de radiación y poder gestionar los efectos para la salud física como mental de los supervivientesxii.

Existe una lista actualizada de medicamentos que deben almacenarse en caso de emergencia radiológica o nuclearxiii. Entre los fármacos que se pueden utilizar para prevenir o reducir la absorción de radionucleidos en el organismo, tenemos el Yodo estable, para reducir la exposición de yodo radiactivo a la tiroides. También los agentes quelantes que atrapan a los iones radiactivos, como el azul de Prusiaxiv y el pentaacetato de dietilentriamina (DTPA)xv. Las citocinas tiene una función reguladora celular, con un papel en la respuesta inmunitaria y la inflamación. Se utiliza para el tratamiento de enfermedades autoinmunitarias, inflamatorias y el cáncer. Mitiga el daño a la médula ósea en el síndrome agudo de radiación. También son necesarios los medicamentos sintomáticos para tratar los vómitos, la diarrea y las infecciones. Se siguen investigando medicamentos a través de nuevas vías celulares y moleculares de estos nuevos fármacosxvi.

CONSECUENCIAS PARA LA SALUD DE LAS ARMAS BIOLÓGICAS

Las armas biológicas utilizan microorganismos patógenos, o sus toxinas, para provocar infecciones o intoxicaciones en las poblaciones a las que van dirigidas. Son también muy peligrosas porque pueden provocar epidemias que, según el microorganismo utilizado, serán de mayor o menor gravedad y extensión. Son más económicas y fáciles de transportar que las anteriores pero tienen el mismo riesgo de afectar a la población a nivel mundial como hemos constatado con las pandemias ocurridas en el pasado, quizás las más conocidas, y recientes: la mal llamada gripe española de 1918 y por el nuevo coronavirus del año 2019.

Han sido utilizadas por civilizaciones antiguas, aunque no se conocieran entonces los microorganismos patógenos. Por ejemplo, en los textos hititas del 1.500-1.200 antes de nuestra era, los enfermos de tularemia eran llevados a las zonas del adversario para expandir la infección. Los romanos contaminaban el agua potable de ciudades enemigas, introduciendo en las canalizaciones material biológico de enfermos de cólera, peste o lepra. Las epidemias por esas enfermedades diezmaban a las poblaciones atacadas. Se desconocían los gérmenes pero se sabían los mecanismos de transmisión y la gravedad y mortalidad de las infecciones. Ya en el siglo XVIII, los colonos europeos introdujeron de forma voluntaria e involuntaria la sífilis, gripe, viruela, cólera y el tifus exantemático en poblaciones enteras de nativos de otros continentesxvii.

El uso y experimentación con armas biológicas han sido, y son, realizadas en secreto, aunque se han detectado y denunciado en muchas ocasiones. Sintetizamos algunas de ellas.

– I Guerra Mundial: ántrax y muermo (infección que afecta a caballos y otros mamíferos).

– Ocupación japonesa en China: segunda guerra chino-japonesa de 1937. Los japoneses llevaron a cabo experimentos con humanos forzados, prisioneros chinos fundamentalmente. Bombardearon ciudades chinas con bombas de cerámica que contenían pulgas infectadas con el bacilo de la peste bubónica causando brotes epidémicos.

– II Guerra Mundial. Armas contaminadas de tularemia, ántrax, brucelosis y toxina del botulismo.

– La Nakba que provocó el desplazamiento de cientos de miles de palestinos de sus tierras el 14 de mayo de 1948. En ese periodo de ocupación de Palestina se utilizaron armas biológicas con bacteria Salmonella typhi para contaminar las aguas de ciudades como Acre o los pozos de Gaza causando epidemias de fiebre tifoidea en la población palestina.

– Guerra de Corea (1950-1953). China y Corea del Norte, acusaron a los Estados Unidos del uso de armas biológicas y de insectos portadores de enfermedades en dicha guerra.

Desde que entró en vigor la Convención de Armas Biológicas (CAB), en 1972, se han reportado numerosos casos en distintos países donde tienen o están desarrollando la capacidad de producir armas biológicas. Con la excepción de Israel, todos ellos han firmado y/o ratificado la CAB, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética. Alrededor de 131 países firmaron el acuerdo. Pero el acuerdo permite la investigación y la producción de determinadas cantidades de armas biológicas con fines estrictamente defensivos. Pero aquí está la controversia del acuerdo: ¿qué es uso defensivo y que es uso ofensivo? La contestación, creemos, es clara. La búsqueda de la protección, que no la producción, ante un ataque con armas biológicas es una necesidad, no una excusa.

A partir de los años 80, la biotecnología supone una nueva era de armamento biológico. Con la tecnología de manipulación genética se pueden conseguir microorganismos patógenos modificados genéticamente para hacerlos más virulentos y de rápida propagación. De esta forma, se desarrollaron cepas resistentes a los antibióticos y toxinas recombinadas genéticamente como la del botulismo. Pero eso solo fue el principio.

Entre 1980 y 1987 el Pentágono incrementó de forma alarmante sus investigaciones en armas biológicasxviii. En 1981, Más de 300.000 cubanos se vieron afectados por la fiebre hemorrágica Denguexix. Cuba ha sido objeto de gran número de ataques biológicos a humanos y cosechas difíciles de atribuir a causas naturalesxx.  En 1985, una erupción de fiebre Dengue azota Managua, Nicaragua, poco después del aumento de las misiones aéreas de reconocimiento por parte del gobierno de Estados Unidos. Casi la mitad de la población de Managua fue afectada por la enfermedad y varias muertes han sido atribuidas a la erupción. Fue la primera de tales epidemias en el país y la erupción fue casi idéntica a la que golpeó a Cuba en 1981xxi.

Distintas investigaciones han mostrado que Estados Unidos tiene, además de más de 800 bases militaresxxii, un número importante de laboratorios biológicos por todo el mundo. Éstas se encuentran en La Amazonía y las naciones fronterizas con la Federación rusa, pero también en Asia oriental y África centralxxiii. Así, se promueven investigaciones genéticas con el fin de desarrollar un arma biológica capaz de atacar genotipos específicos como los rasgos de las etnias eslavas. El objetivo de los centros de investigación es crear virus, bacterias y toxinas que atacarían a poblaciones puntuales. Buena parte de esos laboratorios se encuentran en ex repúblicas soviéticas como Georgia, Ucrania y Kazajistán.

La periodista búlgara Dilyana Gaytandzhieva ha investigado con detalle el laboratorio biotecnológico, Richard Lugar, ubicado en Tiblisi, la capital de Georgia. Es un centro de desarrollo en detección y neutralización de virus, con un presupuesto de 2.100 millones de dólares, tras un acuerdo diplomático entre los gobiernos de Georgia y Estados Unidos desde 2002. Estas investigaciones, y otras, muestran el desarrollo de la llamada guerra entomológica, con el uso de insectos para transmitir enfermedades. Así, en 2014, se creó una patente estadounidense, para un Sistema de Esparcimiento Aérea de Mosquitos Tóxicos a través de un dron. En efecto, ese mismo año, el Centro Richard Lugar fue equipado con una instalación para insectos y lanzó su proyecto sobre moscas de arena en Georgia y otras zonas del Cáucaso. La empresa Georgia Tech creó en el año 2019 un diminuto robot de dos milímetros que se mueve aprovechando la vibración de activadores piezoeléctricos, fuentes de ultrasonido o incluso pequeños altavocesxxiv.

Al principio de la operación militar especial, el gobierno ruso denuncia, el 24 de marzo de 2022, la existencia de 30 laboratorios ucranianos, en 14 asentamientos del país, que participaron en actividades biológicas-militares a gran escala bajo el control del Pentágonoxxv. El 20 de septiembre de 2022, el Ministerio de Defensa de Rusia entrega a la Convención sobre Armas Biológicas y Tóxicas (CABT) con sede en Ginebra, evidencias materiales que comprueban que Estados Unidos desarrolló programas biomilitares en Ucraniaxxvi. Más reciente aún, fue la denuncia de China en noviembre de 2023, advirtiendo del peligro que suponen las armas genéticas, exponiendo el caso de una ONG extranjera que habría reclutado a “voluntarios” con el fin de “realizar investigaciones sobre especies biológicas y recopilar datos e información”xxvii.

Junto con las armas nucleares, las armas biológicas son especialmente peligrosas por su amplio radio de acción. Ambas pueden contaminar una zona durante varias décadas y conllevan un alto riesgo de manipulación y producción. Sin embargo, la utilización de armas biológicas aunque puede afectar a gran número de población sin discriminar sexo y edad, no afecta a las infraestructuras de la zona, a pesar de que la contaminación microbiológica permanezca latente durante mucho tiempo y puede alcanzar una expansión pandémica.

ARMAS QUÍMICAS

Las armas químicas también han sido utilizadas a lo largo de la historia, pero las investigaciones para su manipulación y difusión en las guerras es relativamente reciente. En la I Guerra Mundial, con el avance de la química también se desarrollaron las armas de este tipo. Uno de sus artífices y que presidía la comisión secreta de química de combate fue el científico alemán Fritz Haber, por el que recibió el premio Nobel. De esta forma, se produjo el desarrollo de este tipo de armas, entre las cuales destaca el cloro asfixiante, el fosgeno y el difosgeno, que afectan a la respiración. La Iperita (gas mostaza), que produce ampollas en la piel y mucosas y puede llevar a la muerte. El fósforo blanco también se utilizaba en las granadas de mano por el ejército británico en 1916. Pocos años después, entre 1921 y 1927, en la guerra del Rif, el ejercito español utilizó agentes químicos, el gas mostaza, que se esparció por primera vez desde aviones contra la población bereber que proclamó la República independiente del Rif, dirigida por el guerrillero Abd el Krim.

En la guerra de Vietnam, se utilizó el llamado agente naranja (mezcla de dos herbicidas). También se han desarrollado agentes nerviosos en el periodo llamado Guerra Fría. Los países de la OTAN, desarrollaron los agentes neurotóxicos organofosforados (el gas serín, entre otros) y la URSS desarrolló otros más potentes como los novichoks. Estos agentes nerviosos se utilizaron en la guerra contra Irak, “diluvio del desierto” de 1991. En 1996, el Departamento norteamericano de Defensa admite que por lo menos 20.000 soldados norteamericanos “pueden” haber sido expuestos a las armas químicas durante las operaciones para esta guerraxxviii.

Mención especial prestaremos al uso del fósforo blanco por su utilización continua y su doble uso, como camuflaje y como arma química. El fósforo blanco arde en presencia de oxígeno llegando a producir quemaduras profundas que llegan hasta el hueso, las quemaduras suelen ser limitadas porque no arden completamente a través de la ropa. Se usa para provocar humo, una nube densa y caliente que permite camuflarse frente al enemigo, este humo no es especialmente peligroso, pero en concentraciones altas puede causar lesiones y la muerte. El uso contra objetivos militares y fuera de zonas con población civil no esta prohibido por ningún tratado internacional. La Convención sobre Armas químicas, que tuvo lugar en abril de 1997 no lo considera ilegal, aunque hay un intenso debate. Personal de la convención dice que su uso como arma química está prohibido, ya que causa daño o la muerte a través de sus propiedades tóxicas.

Pese a todo, se ha utilizado continuamente, en la I y II Guerra mundial, en la guerra de Corea y de Vietnam. Contra el pueblo saharaui por parte del gobierno marroquí. En la primera y segunda guerra de Irak, especialmente conocida y filmada en un documental fue la matanza de civiles en Faluya utilizando fósforo blanco y una versión moderna del napalm por parte del gobierno estadounidensexxix. El 15 de noviembre de 2005, el portavoz del Departamento de Defensa, Barry Venable confirmó a la BBC que el fósforo blanco había sido utilizado como arma antipersona en Faluya. En la Palestina ocupada son muchas las denuncias sobre su uso en población civil, como el bombardeo israelí sobre Jan Yunis en el franja de Gaza en 2009xxx. En Ucrania en los bombardeos sobre la población civil del Dombás, el gobierno golpista de kiev también lo utilizó en 2014.

Las armas químicas se utilizan con municiones como bombas, proyectiles y ojivas, para su diseminación a distancia, y tanques con aerosoles, que son lanzados desde naves de baja altura. Su uso es restringido por su bajo grado de dispersión y sus inconvenientes. La diseminación es altamente dependiente de las condiciones atmosféricas porque muchos agentes químicos actúan en estado gaseoso, y, por tanto, la dirección será cambiante en función del tiempo y de los vientos. Un hecho reciente de utilización de agentes químicos fue denunciado por el Ministerio de Defensa de Rusia, por su uso contra sus soldados en la región de Zaporozhiey, en Ucrania, con envíos de las pruebas a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicasxxxi. Además, en verano de 2022, las fuerzas armadas de ucrania bombardeó con fósforo blanco la ciudad de Donetsk. Más reciente aún, el 10 y 11 de octubre de 2023, son los ataques con el mismo material sobre la ciudad de Gaza y en zonas de la frontera entre Israel y Líbanoxxxii.

RESISTENCIA DE LOS PUEBLOS: COMO ENFRENTARNOS A ESTA SITUACIÓN.

Terminamos esta breve panorámica sobre las implicaciones para la salud de la guerra en la época actual y en donde nos hemos centrado algo más en las consecuencias de las armas nucleares, biológicas y químicas, dada sus graves consecuencias para la salud humana y en general para el planeta. Pero antes nos gustaría reflexionar sobre como afrontarlas desde distintos contextos nacionales.

Para la resistencia de los pueblos de la Unión Europea resulta necesario que nos encuentren preparados y, sobre todo, organizados. La organización, el estudio de la situación de cada lugar, nos requiere ser flexibles y dialécticos y nos refuerza física, mental y socialmente. Ser capaces de enfrentarnos a la realidad, del tipo que sea, y, por tanto, a nuestros miedos. Además, intensificar en la organización de los colectivos, ayuda a otra cuestión esencial, la necesidad de profundizar en la lucha de clases dentro de cada país con la finalidad de transformar la sociedad por otra independiente del imperialismo y de la OTAN; y en tránsito al socialismo. Pero en todo este proceso debemos ir teniendo poder.

Que duda cabe que los países antiimperialistas y socialistas, tienen mucho terreno ganado, mucha experiencia ante las agresiones del imperialismo, y están más preparados en todos los sentidos. Según los países existen contextos y circunstancias muy diferentes. Pondremos a Cuba como ejemplo, ya hemos hablado de la guerra biológica que sufrió por dengue, entre otras muchas agresiones militares, económicas y cognitivas. Por ejemplo, en el estado español desde hace décadas, los grandes medios de comunicación, dieron orden de no hablar de nada positivo de Cuba, lo que fue motivo de que el famoso periodista y crítico musical, Carlos Tena, que quería hacer un programa dedicado a la música cubana no pudiera realizarlo. Un ejemplo que muestra la intoxicación informativa contra Cuba y el resto de países antiimperialistas.

Creemos que no es casualidad que Cuba sea una potencia en biotecnología, una biotecnología por la paz y la solidaridad con su pueblo y otros pueblos del mundo. Pero también su capacidad de defensa y organización ante posibles ataques, incluidos los biológicos. Un ejemplo en relación con la salud de esta capacidad defensiva, fue su afrontamiento a la pandemia de COVID. Ya decíamos hace unos años que ante la pandemia del COVID, Cuba era un ejemplo a seguirxxxiii. Empezando por la organización participativa del pueblo cubano, que también estamos viendo en el pueblo venezolano. Una democracia participativa de muchos años de desarrollo, también de bloqueos y sanciones injustas.

Además, Cuba dispone de un Sistema Nacional de Salud que al asentarse en este modelo social, fue la base fundamental de una respuesta eficaz ante la pandemia. Como es conocido, Cuba logró desarrollar vacunas propias contra el COVID, muy eficaces y seguras siguiendo todas las fases de ensayos clínicos requeridos. Fue capaz, también, de producirlo en masa para su pueblo y para otros pueblos amigos. Posteriormente organizó las campañas de vacunación masivas empezando por personas mayores y de riesgo y terminando en toda la población, incluida la infantil, que también disponía de vacunas de fabricación cubana para estas tempranas edades. Todo esto provocó que sus tasas de COVID graves y mortales fueran unas de las más bajas del mundo. Insistimos en un contexto de bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por el Imperialismo de Estados Unidos que impedía criminalmente la llegada de productos tan necesarios como mascarillas y jeringuillas.

Esta política de paz y autodesarrollo tiene su reconocimiento en la elección de Cuba, el 28 de noviembre de 2022, en representación del Movimiento de Países No Alineados, como vicepresidenta de la Novena Conferencia de Revisión de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Biológicas y Toxínicas y sobre su Destrucción. Se trata del foro más importante de cara a este instrumento internacional. Entre los motivos de esta elección destaca el texto, Cuba apoya la prohibición y eliminación total de las armas de destrucción masiva (nucleares, biológicas y químicas) y es Estado Parte de la Convención de Armas Biológicas desde 1976, que refiere también que Cuba cuenta con un robusto sistema nacional de implementación que garantiza la estricta aplicación de ese instrumentoxxxiv.

Palestina también nos muestra el camino ante la situación de terror y muerte, la ayuda mutua de la población gazatí y la resistencia dentro y fuera de Gaza; también la resistencia de los países del área que la apoyan, está siendo imprescindible. Unido a esto, la solidaridad internacional en apoyo del pueblo palestino que está provocando el aislamiento internacional del ente sionista y sus aliados. No hay otra salida, la resistencia frente al agresor y la ayuda internacionalista de organizaciones y gobiernos antiimperialistas son los ejes fundamentales de enfrentamiento defensivo.

Por lo tanto, la resistencia de las organizaciones comunistas y antifascistas dentro de los países capitalistas e imperialistas se deben nutrir de estas experiencias de los gobiernos y pueblos que los enfrentan con mayor intensidad. El contexto y las tareas a seguir serán muy diferentes según el tipo de país donde nos encontremos, pero creemos que en cualquier caso el trabajo colectivo y el fortalecimiento mental es muy necesario en sociedades individualistas como las nuestras. La creación de redes de apoyo ante dificultades concretas y prácticas para resolver las necesidades más apremiantes de la gente es una forma de contrapoder que inicia el camino para transformar la sociedad actual, también un medio de afrontamiento del estrés y el malestar mental ante el escenario bélico actual. También consideramos fundamental el internacionalismo y el antiimperialismo para la ayuda mutua y la organización defensiva de todo tipo.

Como decimos, debemos estar preparados ante cualquier posibilidad de ataques individuales o colectivos con las armas actuales, todas deben ser tenidas en cuenta aunque ahora la más peligrosa es la cognitiva y la fascistización creciente. Todos los ataques comentados, desde los económicos y robos de activos, envenenamiento radioactivo a dirigentes revolucionarios, la guerra entomológica, la guerra cognitiva racista, la guerra química y de las drogas, son algunos elementos a considerar. Por eso, las implicaciones políticas de una escalada mundial de la guerra para los colectivos en lucha deben considerar las experiencias de países socialistas y pueblos especialmente atacados por el imperialismo. Un acervo que debe ser integrado en nuestras organizaciones y puestas en el centro de ellas porque más temprano que tarde nos tendremos que enfrentar a esa situación.

Andalucía, 25 de junio del 2024

i Siguen los ataques híbridos a Venezuela, Cuba y Nicaragua; las injerencias políticas y violentas en Perú, Ecuador y Chile; o el caso especial de Haití.

ii Tras la llegada de grupos yihadistas desde Siria y Sudán al Sahel, los gobiernos de Mali, Niger y Burkina Fasso se rebelan contra el imperialismo y comienzan relaciones con Rusia y China. Sudán, Nigeria y República Democrática del Congo (RDC) siguen sufriendo las matanzas de gobiernos títeres al imperialismo.

iii Los radares consiste en un sistema de transmisión y recepción de ondas de radio en la gama de microondas. Estas ondas detectan la distancia, el ángulo y la velocidad de objetos para su localización. Así, facilitan una alerta previa de un ataque aéreo enemigo y su respuesta antiaérea.

iv Hay tres ámbitos de acción en la guerra electrónica, 1) Medidas de apoyo, que busca, interceptar, identificar y ubicar fuentes de energía electromagnética irradiada y así reconocer rápidamente la amenaza para llevar a cabo las contramedidas y anticontramedidas electrónicas de evasión y localización del blanco. 2) Contramedidas Electrónicas, son las acciones que tratan de impedir o reducir la utilización enemiga del espectro electromagnético, a través de perturbaciones y engaños electrónicos y electromagnéticos. 3) Medidas de Protección Electrónicas, son las medidas que se llevan a cabo para asegurar el uso propio del espectro electromagnético para que no sea interceptado por el enemigo. Incluye el uso deliberado de Frecuencias que el enemigo no puede captar con sus medios.

v Javier Sánchez: Contaminación electromagnética: Causas, consecuencias y soluciones, 20 de abril de 2018 Contaminación electromagnética: causas, consecuencias y soluciones (ecologiaverde.com)

vi Armas que han provocado tratados como el de No Proliferación Nuclear; La Convención sobre Armas Biológicas y sobre armas Químicas.

vii Son bacterias, hongos, gusanos e insectos, organismos heterótrofos que se alimentan de organismos muertos. La descomposición es fundamental en la naturaleza, ya que permite que la materia orgánica muerta se convierta en nutrientes y elementos esenciales para la vida.

viii Las partículas alfa se componen de dos protones y dos neutrones. Las partículas beta puede ser un electrón o un positrón, tienen mayor capacidad de penetración y menor poder de ionización que las alfa lo que las hace menos peligrosas para la salud.

ix La polémica desatada cuando el organismo de la energía atómica autorizó liberar las aguas residuales de la central de Fukushima al mar, se debe a la contaminación de seres vivos marinos y su posible transmisión al humano.

x Gwendolyn Rak: Los peligros para la salud de la radiación de las armas nucleares, 24 de agosto de 2023 (Los peligros para la salud de la radiación de las armas nucleares: ¿qué sabemos? | Univadis)

xi Gwendolyn Rak: Los peligros para la salud de la radiación de las armas nucleares, 24 de agosto de 2023 (Los peligros para la salud de la radiación de las armas nucleares: ¿qué sabemos? | Univadis)

xii Ver ENGLISH – Nuclear Famine Report Final (ippnw.org)

xiii Ver Emergencias-radiologicas-nucleares.pdf

xiv El azul de Prusia (hexacianoferrato férrico de potasio), se usa para tratar la intoxicación por talio, calcio o cesio radiactivo y ante la exposición a radiaciones ionizantes hasta saber el tipo subyacente.​ Funciona al unirse y, por lo tanto, prevenir la absorción de talio y cesio en los intestinos. Está en la lista de medicamentos de la OMS por ser muy efectivos y seguros.

xv El DTPA se presenta en dos formas: calcio (Ca-DTPA) y zinc (Zn-DTPA). Ambos de unen al plutonio, americio y curio radiactivos y son eliminados por la orina. Si se administra dentro del primer día de la contaminación interna, el Ca-DTPA es más eficaz que el Zn-DTPA.

xvi Ver Emergencias-radiologicas-nucleares.pdf

xvii Sandra Torrades: La ingeniería genética y el desarrollo de las armas biológicas, OFFARM vol 21, número 4, Abril de 2002 13028953.pdf

xviii En el Fuerte Detrick, complejo de laboratorios instalados en los años 50 y 60, son de interés el ántrax, botulismo, brucelosis, peste, tifus y las esporas del tétanos, así como otras 20 toxinas, también variaciones de dengue y los virus de Lasa, ébola, viruela, fiebre amarilla, gripe y fiebre de Rift. En Sandra Torrades: La ingeniería genética y el desarrollo de las armas biológicas, OFFARM vol 21, número 4, Abril de 2002 13028953.pdf

xix La revista ‘Covert Action Information Bulletin’ investiga las huellas de varias inteligencias alrededor del mundo, sugirió que esta erupción era el resultado de una descarga de mosquitos realizada por los contrarrevolucionarios cubanos. La revista rastreó las actividades de uno de los operativos de la CIA desde una localidad en Panamá.

xx La guerra biológica del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, 12 de junio de 2006, Cubadebate

xxi La guerra biológica del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, 12 de junio de 2006, Cubadebate

xxii Ignacio Hermosilla: Cuantas bases militares tiene EE.UU alrededor del mundo y donde están desplegadas, 20 de abril de 2024 (Cuántas bases militares tiene Estados Unidos alrededor del mundo y dónde están desplegadas (biobiochile.cl))

xxiii Rodrigo Bernardo Ortega: MÁS SOBRE GUERRA GENÉTICA: LABORATORIOS SECRETOS DEL PENTÁGONO EN GEORGIA, Globalización, 3 de septiembre de 2019 Más sobre guerra genética: laboratorios secretos del Pentágono en Georgia (alainet.org)

xxiv Rodrigo Bernardo Ortega: MÁS SOBRE GUERRA GENÉTICA: LABORATORIOS SECRETOS DEL PENTÁGONO EN GEORGIA, Globalización, 3 de septiembre de 2019 Más sobre guerra genética: laboratorios secretos del Pentágono en Georgia (alainet.org)

xxv Ministerio de Defensa de Rusia: Al menos 30 laboratorios ucranianos implicados en estudios militares con Estados Unidos, 24 de marzo de 2022 Ministerio de Defensa de Rusia: Al menos 30 laboratorios ucranianos implicados en estudios militares con Estados Unidos

xxvi Ministerio de Defensa ruso entregó evidencias materiales de programas biomilitares de EEUU en Ucrania, 20 de septiembre de 2022 Cubadebate

xxvii China advierte sobre el desarrollo de armas genéticas capaces de apuntar a una etnia o raza específica, 2 de noviembre de 2023, Cubadebate

xxviii Tormenta del Desierto en La guerra biológica del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, 12 de junio de 2006, Cubadebate

xxix La Masacre Escondida, un documental de Sigfrido Ranucci, emitido por RaiNews en noviembre de 2005.

xxx Human Rights Watch realiza un informe, Lluvia de Fuego, donde muestra el uso ilegal de Fósforo Blanco de Israel en Gaza y denuncia el reiterado lanzamiento de ojivas y municiones con fósforo blanco sobre población civil gazatí con pruebas de esos lanzamientos y dos vídeo donde se verifican esos ataques por medios de comunicación internacionales.

xxxi Ministerio de Defensa de Rusia denuncia que Ucrania utilizó agentes de guerra química contra militares rusos, 20 agosto 2022 Cubadebate

xxxii La organización internacional Human Rights Watch verificó los videos tomados de esas explosiones.

xxxiii C. Cruz Rojo: Reflexiones sobre el Covid-19; II. Cuba, un ejemplo a seguir, 14 de junio de 2021 (Reflexiones sobre el Covid-19: II. Cuba, un ejemplo a seguir ante la pandemia – ARBOREÁ Andaluza (arborea-andaluza.org))

xxxiv Cuba fue elegida vicepresidenta de la Conferencia de Revisión de la Convención de Armas Biológicas, 29 de noviembre de 2022 Cubadebate

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